JUSTA DERROTA EN VILLARREAL
Tras el partido del Levante
dije que nos venían en liga tres complicadísimos encuentros y en el primero de
ellos nos venimos de vacío.
Ayer Osasuna comenzó bien. A
mí la imagen de los rojilos en el primer tiempo me gustó. Es verdad que
enfrente teníamos a un grandísimo equipo con una calidad exquisita, pero los
pupilos de Jagoba hicieron un más que digno primer tiempo, a pesar de que acabó
perdiendo encajando un gol segundos antes de que el colegiado señalara el túnel
de vestuarios.
Del primer tiempo hay no
obstante tres asuntos que no me gustaron: uno el gol en el que considero que
Osasuna defiende muy mal, otro detalle es el protagonizado por Estupiñan en el
minuto 22 en el que no acabo de entender como un profesional del futbol puede
saltar con las manos arriba a defender un balón, sabiendo que tenía una
amarilla. En esta acción el colegiado bien podría haberle sacado la segunda
tarjeta al ecuatoriano. El tercer asunto que no me gustó del primer tiempo es
la clarísima oportunidad que en el minuto 15 desbarata Cardona con toda la
puerta vacía. La gran diferencia entre un gran equipo y un equipo del montón, son
estas clarísimas ocasiones. Es difícil de explicar como en una ocasión tan
clara, Marc no llega a meter el balón entre los tres palos.
El segundo tiempo comenzó
muy bien con el empate de Aridane, pero a partir de ahí, el equipo me
decepcionó. No me gustó la actitud de Osasuna. Creo que se bajaron los brazos
muy pronto y considero que se cometieron unos fallos que en primera son imperdonables.
El segundo y el tercer gol
del Villarreal vuelven a ser dos fallos garrafales de la zaga rojilla.
Concretamente el penalti era tarjeta roja clarísima a Aridane y contentos
podemos estar de que el colegiado solamente la castigara con amarilla.
El Villarreal es un
grandísimo equipo pero si encima le regalas, es imposible ganarle.
Probablemente hay quien
piense que Osasuna no hizo un encuentro desastroso y quizás yo en el primer
tiempo le dé la razón, pero señores y señoras, ¡esto es primera! y en esta
categoría los fallos de patio de colegio se pagan y muy caros.
Osasuna no tiene el brío de
los meses de octubre y de noviembre y defensivamente hablando preocupa.
Sobre los fichajes decir que
a Enric Gallego yo al menos no le vi. Es verdad que dada su corpulencia quizás
los defensas estuvieran un poco nerviosos con su presencia, pero su
participación en el juego para mi nula. En cuanto a Arnaiz, sin hacer nada
fuera de serie, si que es verdad que aportó alguna cosilla interesante. Ambos
salieron porque el equipo iba perdiendo, pero sobre todo porque la
participación de Marc Cardona fue nefasta y se necesitaba alguien capaz de
aportar algo, porque lo de Cardona ayer: cero patatero.
Terminaré el artículo de hoy
haciendo una última reflexión. Poniendo por delante que Moncayola e Íñigo
cuajaron un partido más que aceptable, considero que Jagoba debe replantearse
la vuelta de Mérida, uno de los pocos jugadores capaces de crear y repartir
juego en la línea medular. En esta misma línea creo que Torres necesita un
descanso ya que está en un preocupante bache. En esta línea creo que Rober
Ibañez y Rubén no son ni por asomo los jugadores del año pasado ¿será que esto
es primera?.
Ahora nos viene el Madrid
con la polémica de las entradas copando las redes sociales rojillas. Veremos si
hay boicot al partido o si por lo contrario los aficionados rojillos vuelven a
convertir el Sadar en un infierno capaz de llevar en volandas al equipo y
asustar al mismo tiempo al rival. Yo desde luego ya he retirado las entradas correspondientes
a las tarjetas del aita, de la hija y de un servidor.
Gorritxo.

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