JUAN PÉREZ 1 COLEGIADO 1


Por circunstancias personales llevo días sin poder escribir en el blog. Concretamente no lo hacía desde la derrota frente al Athletic. Desde entonces como bien sabemos el equipo ganó a domicilio frente al Español y empató el pasado domingo en casa frente al Sevilla.

Del encuentro en tierras catalanas solamente comentaré la alegría que me produjo el resultado. No lo pude ver porque me hallaba de vacaciones por tierras belgas y holandesas y por lo tanto no tengo datos como para opinar. Del que si hablaré será del empate del pasado fin de semana frente al equipo hispalense el cual vino al Sadar con la vitola de ser el tercer mejor equipo del campeonato y con una espectacular racha de siete jornadas sin conocer la derrota. El equipo dirigido por Lopetegui es uno de los “gallitos” y ostenta una espectacular plantilla.

Centrándome en el encuentro, debo comenzar afirmando que, a pesar de no haber podido cosechar los tres puntos en disputa, me siento orgullosísimo del equipo porque justamente demostró eso: ser un equipo y además un conjunto comprometido y solidario. Además me sentí orgulloso de ser rojillo y ver que la parroquia osasunista siempre está ahí, poniendo ese aliento que a veces le falta al jugador. Pocas veces uno pierde dos puntos en su estadio y en cambio se va feliz por lo visto.

Está claro que Osasuna mereció ese punto obtenido y estoy convencido que si no llegamos a tener al colegiado que padecimos, el equipo hubiese estado cerca de la victoria. Está claro que si la tercera parte del partido le dejas a Osasuna sin Oier, es darle una tremenda ventaja al rival, como así ocurrió. La última media hora no fue mejor el Sevilla porque demostró ser tremendamente superior, sino porque el capricho indecente del árbitro, de sancionar injustamente a nuestro “capi” con la expulsión, le dio alas al equipo de un Lopetegui el cual si hasta ahora no era santo de mi devoción, a partir del domingo lo es mucho menos.

Me gustaron los de Jagoba de inicio. Una alineación un tanto “rara”, con la ausencia de Mérida y sin un lateral derecho nato, pero con un planteamiento que me gustó. Se vio al Osasuna de las grandes tardes, volcado arriba y presionando al rival en su área. De hecho hay que anotar que el 0 a 1 del Sevilla vino sin que el equipo foráneo hubiese hecho nada hasta ese momento, algo que no se puede decir del cuadro rojillo que si que llegó e incluso estrelló un balón en la madera. Osasuna comenzó de cine, presionando y dejando sin aliento al rival el cual se hallaba más perdido que un pulpo en un garaje.

Con el gol a favor el Sevilla ofreció algo más y demostró un poquito la calidad que atesora, pero un infatigable Chimy, puso en las postrimerías del primer tiempo las tablas en el electrónico, algo que a todas luces era justísimo.

Tras el descanso me las prometía muy feliz. Primero porque Osasuna no me había desagradado en el primer tiempo y segundo porque el equipo rojillo nos tiene acostumbrados a cuajar unas segundas partes mejores que las primeras. La cosa empezó bien cuando Rubén García estrelló el esférico en el poste derecho de la portería contraria. Algo me hacía pensar que íbamos a disfrutar de una buena noche, pero fue entonces cuando llegó el colegiado Xavier Estrada que quiso erigirse como protagonista del encuentro con la absurda expulsión a Oier, posteriormente con un penalti que el VAR anuló y con una mano clarísima de Diego Carlos que aun no entiendo como no pitó cuando el VAR estaba presente y lo captó. Fue malo y se ensañó con Osasuna.

Osasuna venció la tempestad a base de orgullo y casta y sobre todo con un guardameta, Juan Pérez, que hizo unas antológicas paradas y del que podemos afirmar que siempre que ha jugado ha demostrado que estamos ante un portero de muchos quilates que habrá que guardar y mimar.

Si tuviese que quedarme con algún nombre son varios los que me gustaría citar. Antes he hablado de Juan Pérez y del horroroso árbitro, pero también me gustaría mencionar a Chimy, un jugador que divierte y que cada día va a más y sobre todo me gustaría resaltar la vuelta de Unai García tras un largo periplo lesionado.

Así mismo me gustaría traer hasta el blog a Richard Sanzol, persona que desde el anonimato está realizando un espléndido trabajo. Creo que no es por casualidad que tengamos un tridente de porteros de tan alta calidad.

Para terminar mencionar el tema del lateral derecho. Está claro que el míster solo cuenta con Nacho Vidal. La verdad es que no acabo de entenderlo. Por supuestísimo que Nacho es muchísimo mejor jugador, pero ante la ausencia de este, me extraña no ver a Lillo y que tengamos que sacrificar a otros jugadores cuyo puesto natural no es esa demarcación. No se, es algo que me sorprende puesto que considero que Lillo tampoco lo ha hecho tan mal cuando ha jugado.

Ahora toca pensar en los dos difíciles rivales que nos aguardan en las dos próximas jornadas. No obstante Osasuna sigue haciendo muy bien la tarea y aun a sabiendas que seguro que nos llegará una mala racha, lo conseguido ya no nos lo quita nadie. Por de pronto en lo que llevamos de temporada ya hemos cosechado más puntos que en toda la última temporada que estuvimos en Primera y además ver a Osasuna este curso es algo divertido y una auténtica gozada. Este equipo, con su actitud, transmite a la grada y hace que salgas del estadio satisfecho.
Gorritxo.

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