ESTE ES MI OSASUNA
El sábado disfruté como un
enano. Al margen del resultado, este es el equipo con el que me identifico, un
Osasuna que desde el minuto 1 se dejó la piel en el campo, que luchó hasta la
extenuación y que sudó hasta la última gota. Este es el Osasuna que contagia a
la grada, el equipo que nos gusta y nos transmite buenas vibraciones.
Sobra decir que el Barcelona
ostenta una plantilla y un presupuesto mil veces superior a nuestras humildes
condiciones, pero lo que el presupuesto no te da, el equipo lo enmendó con
rasmia y pundonor.
Faltaban Dembélé, Messi y Suarez, pero esta circunstancia no es
motivo para justificar absolutamente nada. Osasuna cuajó un partido increíble,
ahogando al rival y sabiendo defenderse como gato panza arriba.
El partido
del sábado fue de los de antaño, de esos encuentros que ilusionan, te hacen
vibrar y enorgullecerte de pertenecer a Osasuna. El Sadar agradeció el esfuerzo
del equipo, la afición que llenó el estadio, sabía que era una cita importante
e hizo retumbar la grada como en las mejores ocasiones.
Metiéndonos
en aspectos meramente futbolísticos, Jagoba hizo variaciones respecto al último
encuentro frente al Eibar. De inicio partió con Mérida en detrimento de
Moncayola y por Rubén García, Brandon y Oier en vez de Darko, Marc y Rober.
Los cambios
funcionaron y demostraron que Osasuna tiene una plantilla solvente en la que
cualquier jugador que salte al terreno de juego, puede rendir a la perfección,
aun a sabiendas que jugadores como Rubén García y Mérida aun no están al nivel
del año pasado.
El equipo
rojillo ahogó con la presión al rival y cuando le tocó defender, lo hizo
edificando un férreo muro atrás imposible de superar. El Barcelona tocó y tocó
hasta aburrir, pero de cara a puerta llegó en contadas ocasiones y eso dice
mucho de la zaga rojilla.
Resaltar
una jornada más el buen hacer de David y Aridane. Los dos centrales están en un
estado de gracia excepcional. Contundentes y seguros atrás.
A Nacho Vidal
este año le veo menos enganchado, quizás motivado porque esto es primera y no
se permite recorrer la banda con la ligereza con la que recorría la banda el
valenciano en segunda. En el flanco izquierdo si que me volvió a gustar
Estupiñán confirmando la mejoría que ya experimentó en el anterior encuentro
frente al Eibar.
Las buenas
prestaciones osasunistas en defensa las agradeció Rubén el cual apenas tuvo trabajo
y el poco que tuvo lo resolvió a la perfección. La excepcional jugada en la que
le quitó del pie el balón a un rival, en los últimos compases del encuentro,
fue clave para el desenlace final.
A parte de
lo comentado de Rubén y de la zaga rojilla, si tuviese que quedarme con
alguien, lo haría con Oier y Roberto Torres. Lo del estellica es increíble.
¡Qué papelón hace en el centro del campo!. El de Arre,
formidable, dos goles (y casi tres) y un futbol inteligente y excelente.
El
encuentro no estuvo exento de jugada polémica con el penalti que posteriormente
transformó a la perfección Torres. Para mí no hay margen para la duda. El
penalti está muy bien pitado y lo del Señor Piqué, que se lo haga mirar, porque
eso de no contener su irascibilidad más animalesca y canalizar su enfado destrozando
la puerta recién puesta en el vestuario del Sadar, es algo que deja al
descubierto su forma de digerir la pérdida de puntos ante un humilde pero digno
rival. Desde luego Osasuna debería enviarle la factura del arreglo y filtrar a
todos los medios una foto con el estado de la puerta para que todo el mundo
conozca la gran hazaña de este señor.
Me quedo
con la pena de que pudimos ganar al final con ese tiro a puerta de Torres, pero
habrá que dar por bueno el reparto de puntos. Lo que si tengo claro es que una
victoria visitante, hubiese sido injusta a todas luces.
Así pues
estoy feliz por el juego del equipo, por el punto obtenido y porque a quien se
lo quitamos fue al Barça. No ocultaré que no tengo ninguna devoción ni hacia el
Madrid, ni hacia el Barça. Soy solo de Osasuna y del Zirauki, de nadie más. Es
verdad que tengo equipos que me caen más simpáticos que otros, pero ser, lo que
se dice ser, solamente soy de Osasuna y desde luego hacia blaugranas y
merengues, no siento ningún tipo de apego.
Tras la
resaca del partido la prensa nacional hablaba del mal momento del Barça para
justificar el empate, como si en este no tuviesen la culpa los rojillos. En
fin, no me enfadaré por ello porque siempre ha sido así. Nosotros a lo nuestro.
Hemos sumado un punto más y hemos dejado un buen sabor de boca. No obstante hay
frases periodísticas que me gustaría reflejar en el artículo de hoy. Por
ejemplo me sorprendía cuando el periódico Sport plasmaba en negro sobre blanco
lo siguiente: “…enfrente el Barça se encontró al Osasuna
de toda la vida. Un equipo y una afición que viven los partidos con una actitud
de púgiles. De pie, salpicados de cerveza y con Extremoduro de banda sonora…”
“…en el césped son tan intensos como el
volumen de los altavoces del estadio. Y el rock calimochero de los 90 empuja al
conjunto de Arrasate..."
Acabaré diciendo que dadas
las horas del partido y el calor reinante, una vez más se repartieron
botellines de agua. En esta ocasión se instalaron unos contendedores para
recoger los botellines por lo que si el estadio se quedó como un estercolero,
ya no es culpa del club, sino de la irresponsabilidad del aficionado.
Llevamos disputadas tres
jornadas. El arranque del equipo está siendo
espectacular. Cinco puntos y lo más importante: el equipo no se arruga y está
compitiendo de tu a tu con cualquier rival.
Ahora viene
el descanso, tiempo para ir mejorando cosas. La próxima cita en Valladolid. No
se quien jugará, pero sigo pensando que independientemente de quien lo haga, el
éxito de Osasuna tiene un nombre: Jagoba Arrasate. El míster rojillo es un
estudioso de los rivales y acostumbra a acertar en sus planteamientos con unos dibujos
tácticos fabulosos.
Gorritxo.

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