LOS HÉROES DE GRADA LATERAL


Entiendo que la TV paga y por lo tanto manda en lo que se refiere a horarios, pero considero que los responsables televisivos deberían tener un poquito más de tacto ya que programar un encuentro de fútbol a 36º es una auténtica aberración, aparte de acarrear peligro para la salud tanto de jugadores como de espectadores.

Una locura de horario que tuvo que paliarse, de cara a prevenir el golpe de calor y la deshidratación, con la entrega gratuita de 35.000 botellines de agua, aparte de hacer dos parones en el juego para que los futbolistas pudiesen hidratarse. Lo de los botellines un detallazo si bien no hubiese estado de más el habilitar unos puntos de recogida con el fin de evitar dejar el estadio como un auténtico estercolero.

Los verdaderos héroes fueron los espectadores de grada lateral a los cuales, aparte del calor sofocante que todo el mundo pasamos, debemos añadirle que presenciaron el encuentro frente al sol (no diré aquello de cara al sol por evitar malas interpretaciones). Estar en una grada con el calor ambiente, el humano y tener a Lorenzo cerca de dos horas dándote en la cara, es un auténtico calvario y suplicio contra el que estoicamente tuvieron que competir todos los espectadores de grada lateral. No es de extrañar que en el tiempo de descanso la grada se quedara completamente vacía para que los allí situados pudiesen recuperar el aliento y bajar en la medida de sus posibilidades la temperatura corporal.

Metidos ya en harina decir que Osasuna me gustó. Creo que este año, por lo menos, tenemos equipo para competir, algo que no sucedió en el anterior ascenso. Obviamente no estamos sobrados, pero desde luego vamos a poder mirar cara a cara y no arrugarnos contra gran parte de los equipos de la competición.

El comienzo, aun a sabiendas que no nos hemos enfrentado a equipos fuertes, ha sido esperanzador. Sumar 4 puntos en dos encuentros y no haber encajado gol alguno en 180 minutos, son datos a tener muy en cuenta (recordar que el guardameta Rubén lleva desde la pasada temporada 647 minutos sin haber encajado un gol)

Como decía Osasuna tiene equipo para competir y además tiene fondo de armario con un banquillo en el que hay jugadores de calidad que pueden ser titulares perfectamente. Sirva de ejemplo Moncayola, un jugador que nos ha sorprendido a todos tras haber jugado como titular en los dos encuentros disputados y que ha sentado en la grada a Mérida. Lo que he visto de Moncayola me ha encantado por el fútbol tan fácil y sencillo que hace, sin complicarse la vida y siendo muy práctico en sus acciones. Además no debemos olvidarnos de otros jugadores que seguro que van a gozar de oportunidades a lo largo de la temporada como es el caso de Adrian, Roncaglia, Navas…

Volviendo al encuentro decir que este fue de cerocerismo si bien, el que puso un poco más, fue el equipo rojillo. Partido de lucha y muy igualado en el que el equipo armero no tiró al puerta en los 90 minutos aunque en las postrimerías gozó de dos peligrosas faltas que no supo aprovechar. Por el contrario Osasuna gozó de dos buenas ocasiones, una de Roberto Torres en el primer tiempo y otra de Chimy en el segundo que contó con la espectacular parada del portero eibarrés.

Me encanta la solidez defensiva que he visto en los dos partidos disputados y aquí me quito el sombrero ante Aridane, jugador que siempre ha sido objeto de comentarios pero que lleva un buen inicio de temporada. El canario está por alto inconmensurable y cuando hace las cosas sin pensar, es excelente. La cosa cambia cuando se pone a meditar en aquello que pretende o quiere hacer y acaba perdiendo la pelota. Este año no obstante le veo más solvente y resuelto, algo que me alegra muchísimo. Hay quien apunta que este jugador da un mejor rendimiento cuando enfrente tiene a delanteros de más nivel y que le exigen o aprietan más. Lo que está claro que el “pelanas” se ha convertido en uno de los mejores jugadores en este inicio de temporada y eso que en los partidos de verano dejó mucho que desear.

De Aridane ya he hablado, pero no quiero pasar por alto a David García que una vez más cuajó un gran encuentro. En la zaga me gustó un poco menos Nacho Vidal, al cual no le vimos internarse en banda como habitualmente nos acostumbra. En cambio Estupiñan, que no me había gustado nada en el primer partido liguero, este sábado me gustó muchísimo más sobre todo en los momentos en los que le tocó defender las internadas rivales, sin desmerecer sus cabalgadas por el flanco izquierdo.

A nivel de conjunto nos hace falta tener un poco más el balón, pero todo no se puede pedir. Por ahora lo que aseguramos es que no nos hagan gol a base de una rocosa defensa reforzada con dos pivotes en el centro del campo. Es importante que tengamos claro que si nos queremos mantener tenemos que ser muy fuertes en defensa y en esa línea creo que el equipo rojillo lo está haciendo bien.

En el centro si que eché en falta a Oier y cuando Moncayola se cansó, yo hubiese sacado a Mérida. Creo que Jagoba tardó mucho en hacer los cambios y quizás hacía falta un relevo en la línea de creación ya que como digo Moncayola finalizó el encuentro agotadísimo. En esta parcela decía que eché en falta a Oier porque a Darko lo vi un tanto bajo.

Arriba me gustó Rober Ibañez y quizás a Cardona le vi muy desasistido. A Marc le llegaron muy pocos balones y aunque trató de moverse bien en la línea de ataque, sin balón poco o nada puede hacer.

Con el que seguro que nos vamos a divertir este año va a ser con Chimy. ¡Un auténtico espectáculo!. Pundonor, pelea y lucha a raudales, si bien debe relajarse un poco ya que de lo contrario va a ver muchas cartulinas amarillas.

El sábado nos viene el Barça. Seguro que Osasuna se va a mostrar como un equipo competitivo y no se lo va a poner fácil a los de Valverde. Estoy convencido que el sábado volveremos a ver al equipo rojillo que nos tiene acostumbrados a presionar a tope al rival. Nos viene un duro rival, pero si quieren ganar, van a tener que sufrir, porque los rojillos desde que son entrenados por Jagoba son un equipo incómodo, intenso en la presión al contrario y muy combativo que no se acompleja ante nadie.

Veremos si el Barcelona es capaz de romper la racha del Sadar donde en campeonato de liga no sabemos lo que es perder desde el 1 de abril de 2018. Sabemos que será una dura batalla y por ello la grada tiene que ser el número 12. ya que el sábado vi a la afición un poquito más relajada que el año pasado.

Terminaré mi artículo solicitándole al responsable de megafonía del estadio que baje unos cuantos decibelios el volumen de la música porque el sábado era imposible poder conversar con mis compañeros de localidad. Me encanta cuando pone al inicio del segundo tiempo el “no hay tregua” de los Barri pero por favor, ¡baja un poco el volumen!.
Gorritxo.

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