LA POLÉMICA ESTÁ SERVIDA


Hace pocos días saltaba la noticia de que en esta temporada no iba a haber encuentros de liga los viernes y lunes debido a que así lo había dictaminado la Jueza de Competición de la Federación española de fútbol.

Todos nos las prometíamos muy felices, puesto que los encuentros en día de labor siempre nos condicionan debido a que al día siguiente hay que ir al tajo o a la escuela, y ¡Qué decir de aquellos que trabajan de tarde o noche y que a pesar de haberles cobrado en su abono la temporada al completo, no pueden ir al estadio porque trabajan!

Ahora bien, hasta aquí el pataleo, el genio que hacemos por llevarnos la liga a días de labor e imposibilitarnos a veces ver los partidos, pero esto es lo que hay, asunto que voy a tratar de desenmascarar en este artículo.

A los pocos días de conocerse la noticia anteriormente descrita, la totalidad de los presidentes de los equipos hicieron, en un acto conjunto, una petición formal para que los partidos sí que se disputaran en viernes y lunes.

Aquí ha venido el revuelo. Los aficionados desde todos los puntos del estado se han sublevado y señalan con el dedo a los Presidentes de los equipos y muy especialmente al Presidente de la liga, a Javier Tebas, puesto que han adoptado esta petición de manera unilateral sin consultar a los socios y seguidores de los clubes.

Respecto a la mayoría de equipos, que son Sociedades anónimas, mencionaré que el aficionado debe ser consciente que el club no le pertenece, que es propiedad de quien pone el dinero, por lo que es él y solo él, te guste o no, quien, como propietario de la entidad, toma las decisiones. No obstante no me meteré más en este asunto puesto que no es de mi incumbencia ya que Osasuna, de todos es sabido, es un club deportivo y por lo tanto propiedad de los socios, asunto que no sucede en las Sociedades anónimas.

En los clubes deportivos los socios, los auténticos propietarios de los clubes, están de uñas porque se les ha ninguneado y sin preguntarles absolutamente nada, han sido las Juntas directivas las que han tomado decisiones. Esto es lo que está sucediendo en Osasuna. Las redes sociales estos días están que arden puesto que la gente no entiende como Osasuna ha defendido una postura a favor de jugar en los días de labor, sin que se haya preguntado a la masa social.

Ahora bien, dicho todo lo que he anotado con anterioridad, no nos perdamos en la dialéctica y vayamos al grano.

El fútbol moderno está así montado. La TV paga y gracias a ello los clubes tienen unos disparatadísimos presupuestos. Obviamente quien paga, exige y pone las condiciones. ¿Qué no quieres jugar los viernes y lunes? Pues es muy fácil: renuncia a la TV, y con ello renuncia a tener un presupuesto elevadísimo sabiéndote acomodar en aquella categoría del futbol que se ajuste al dinero que quieres o puedes gastar.

El otro día leía un tweet de un aficionado del Nastic que decía que estaba contento ya que tras el palo del descenso, ahora por lo menos sabía que los partidos de su equipo se iban a programar cuando le interesara al Nastic, no a la TV. Pero claro, aquí queremos cobrar, tener un equipazo y aspirar a Europa, pero mandar y poner las reglas del juego y las condiciones nosotros. No señores, si apuestas por un futbol basado en el dinero que te ofrecen las televisiones, te toca asumir que son ellos quienes marcan el calendario, los horarios y el itinerario a seguir. Cuando yo pago, yo marco y exijo, como no podía ser de otra manera.

En Osasuna la actual Junta está rendida a estas obviedades anteriormente descritas y por ello jamás van a decir que no, puesto que en la negativa iría el renunciar a percibir las cantidades económicas que nos posibilitan estar en la élite. Ya puede decir la asamblea de compromisarios que Tebas es “persona non grata” y aprobar que no se acepte la subida de su sueldo. Digamos lo que digamos, hagamos lo que hagamos los socios, la Junta va a seguir riendo las gracias de lo que dictamine la Liga de Futbol Profesional y los contratos que dicho ente tiene firmados con la TV. En caso contrario sería cuestión de renunciar a los privilegios y obviamente jugar en tercera o segunda B.

¿Qué solución tiene todo esto? Pues señores y señoras: ninguna. Ahora mismo hay un contrato en vigor firmado con la TV para los próximos tres años y que obviamente debes cumplir, pero el año que toque renovarlo, ¿alguien se piensa que el 100% de los clubes van a renunciar a los privilegios y ventajas que ha traído para unos pocos (los que toman las decisiones) el futbol moderno?. No seamos ilusos. Cada uno defiende sus intereses. Jamás en el mundo del futbol, a nivel de Juntas Directivas, va a existir un frente común que atente contra los intereses individuales.

Está claro que es la pescadilla que se muerde la cola. Los clubes tienen altísimos presupuestos y por ello necesitan del dinero de la TV. Si renuncias a esas percepciones económicas, los clubes se meterían en un auténtico fregado puesto que no tendrían forma de afrontar sus altísimos presupuestos y se sumergirían en la bancarrota económica y con ello el descenso deportivo.

Los nostálgicos añoramos el futbol de antes pero eso está acabado y no podemos ejercer de “abuelo cebolleta”. Si queremos buena plantilla, estar en Primera, reformar el estadio… el mundo futbolístico actual te exige tener mucho dinero y ahora mismo frenar esta vorágine es prácticamente imposible.

Debemos asumir que hoy los aficionados no pintamos absolutamente nada en el mundo del futbol. Así de triste pero así de cierto. Hoy se puede jugar cualquier encuentro de futbol a puerta cerrada, sin aficionados, ya que aunque las puertas de los estadios no se abran, sale rentable tan solo por la TV.

Ya sé que muchos vivimos la grada con intensidad, pero el futbol moderno ha sido diseñado para ser rentable de espaldas a la grada.

A mí no me gusta lo mercantilizado y disparatado que está el futbol moderno. Me encantaría volver al futbol de antes, pero mucho me temo que esto ya no tiene vuelta atrás, porque no hay club que por auténtico que sea, que quiera renunciar a descolgarse del resto y no hay competición ni país que quiera renunciar a estar entre los grandes del continente y hoy obviamente, si no tienes dinero, dejas de estar en el futbol de élite.

Si queremos no jugar en viernes y lunes, debemos renunciar a la TV y con ello ser conscientes de que deberemos renunciar a las altas percepciones económicas que ingresamos por ello. Deberíamos pues renunciar a jugar en la élite, a no ser que pensemos en otro modelo de club cuyos ingresos no dependan tanto de la TV. La única solución es reinventar otras fuentes de financiación, asunto en el cual deberíamos hincar el diente.

Es muy cómodo esperar sentado a que venga la TV, te de la pasta y ver si te cae algo a tus bolsillos. Lo que hay que empezar es a salir de la poltrona y comenzar a pensar, a discurrir y a diseñar otras fuentes de financiación sin estar sujetos a los condicionantes y exigencias televisivas. Si seguimos dependiendo de la TV y queremos seguir entre los grandes, tendremos que bajar la cabeza a lo que el ente televisivo nos mande, a pesar de que nos enfademos y pataleemos.

Así de triste, así de cierto. Añoro el futbol de antaño pero creo que ya no lo volveré a ver y a disfrutar. El futbol se ha mercantilizado. Lo tomas o lo dejas, pero cambiarlo va a ser casi imposible porque son muchos los intereses creados en torno a él.
Gorritxo.

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