REFORMA DEL SADAR (Capítulo 8) El año que viene se reducirá el aforo


Desde el pasado 7 de marzo no había dedicado ninguna entrada del blog a hablar de la reforma del estadio y hoy me voy a dedicar de lleno a ello.

Así pues comenzaré analizando los diferentes pasos que se han ido dando estos últimos meses.

A los pocos días de la fecha anteriormente mencionada, Gobierno de Navarra autorizaba a Osasuna un aval de 23 millones de euros para afrontar los gastos ocasionados por la reforma. Dicho aval venía justificado porque el club rojillo es en la actualidad una entidad de la que el fisco navarro puede fiarse debido a que ha afrontado todas las obligaciones que tenía con Hacienda y respira una situación económica que invita a pensar que no van a existir dificultades para hacer frente a la reforma del Sadar.

De todos es sabido que el destino del aval es amortizar préstamos anteriores e iniciar las obras. Así mismo ya expliqué en su día que el aval trae consigo una serie de obligaciones por parte del club que explicité hace unos meses en otro artículo.

Hay que recordar que Osasuna jamás ha pedido que las entidades públicas le paguen los gastos ocasionados por la reforma. Es el propio club quien afrontará todos los gastos que se generen. No obstante somos unos cuantos los que seguimos dudando de si se van a cumplir las promesas firmadas por la empresa ejecutora del proyecto que asegura que el gasto no va a superar los 16 millones, cantidad que a todas luces a mi me sigue pareciendo escasa. Los mandatarios rojillos afirman que va a ser así, que no se va a superar esa cifra, pero por de pronto han contratado una empresa que va a seguir las obras para que estas no sobrepasen la cifra por la que se han aprobado. Veremos la evolución de los acontecimientos pero insisto que yo no las tengo todas conmigo.

Siguiendo con la narración de acontecimientos, hay que anotar que con posterioridad vino la búsqueda de entidades bancarias para dar con aquella que ofreciera a Osasuna las mejores condiciones y más tarde, a mediados de abril, vino la publicación en el BOE del asunto del aval, un paso legal que era necesario seguir ya que se necesitaba el visto bueno del gobierno central.

Semanas más tarde Osasuna solicitó al Ayuntamiento de Pamplona los permisos de obra y el 8 de mayo comenzaron las tareas con el estudio geotécnico del terreno.

En los permisos municipales se realizaron algunas modificaciones respecto al proyecto aprobado. Los principales cambios se refieren a que se debe adaptar todas las gradas a la alta, sin igualar su altura, ya que la ordenanza municipal no permite elevar más de 20 metros las gradas y la grada alta tiene algunos metros más ya que cuando se realizó no existía la actual normativa.

A finales de mayo VDR comenzó a instalar las casetas de obra y con posterioridad vino la alegría del ascenso, algo que es sinónimo de más ingresos y por lo tanto de mejores condiciones para afrontar los gastos de la obra.

Finalizada la temporada y hecha la descripción de los pasos que se han ido realizando desde la última vez que hablé en el blog de la reforma del estadio, ahora me centraré en el día de hoy y las obras que ya se están ejecutando.

Concretamente este verano se está realizando la reforma de vestuarios, palcos, zona de prensa y oficinas, así como de la grada de Preferencia que afecta a la nueva iluminación, baños, distancias entre butacas, vomitorios con más anchura, pasillos, cabinas de prensa, barandillas, ocho escaleras para que subamos a la tribuna alta directamente desde la calle y reforma de las escaleras de acceso a Tribuna de Preferencia.

Alguna de estas obras no estaban previstas pero el ascenso a Primera ha animado a los gestores rojillos a realizar alguna mejora más como por ejemplo el cambio de todas las butacas del estadio que ha incrementado el presupuesto 1,4 millones.

Con el inicio de la temporada se acometerán obras en el exterior del estadio para levantar las nuevas gradas en graderío sur, grada lateral y tribuna de gol y ya en el verano de 2020 se realizarán en estas zonas las intervenciones necesarias dentro del estadio para acometer la totalidad de la obra prevista.

Hasta este punto he ido narrando lo bonito del proyecto, la edificación y adecuación del Sadar para readaptarlo a las exigencias del momento, pero hay que anotar también que todo esto no va a estar exento de ciertos perjuicios para el aficionado en las dos próximas temporadas. Este año concretamente los afectados seremos los socios de Preferencia, donde se van a perder 1.089 localidades, pasando esta zona a tener 5.480 asientos (en la actualidad son 6.569). Concretamente según anunciaba el otro día “Diario de Navarra” se pierden 308 localidades en grada, de los cuales 301 son socios y 407 en tribuna (184 correspondientes a sexta fila que se anulará) -de las 407 localidades afectadas en esta zona 316 son socios-. Por último desaparecerán 374 localidades de tribuna alta de las cuales 196 corresponden a los nuevos pupitres de prensa que exige la LFP y se van a instalar en la actual zona reservada para la afición visitante que se reducirá a apenas 250 localidades.

Osasuna ha asegurado que ningún socio se va a quedar sin localidad y no tengo ninguna duda que así será, pero permítanme queridos lectores que les exprese mi miedo escénico por lo que personalmente me pueda pasar. Ahora mismo todos los socios de la zona afectada estamos inquietos y a la expectativa por lo que pueda suceder con nuestras localidades.

He de narrar que mi experiencia la pasada temporada fue tremendamente negativa y Osasuna se portó muy mal conmigo. De un partido a otro y sin avisarme, me instalaron justamente delante de mi localidad dos cámaras de TV, imposibilitando en muchas fases del partido tener un correcto visionado del mismo y a pesar de esta circunstancia, aun está algún miembro del club por llamarme para informarme de esta modificación y por supuesto proponerme algún cambio. Sobra decir que el dinero abonado por mi tarjera no sufrió ninguna alteración y pagué lo mismo, teniendo dos cámaras delante que me imposibilitaban ver el encuentro en su totalidad, a cuando tenía unas de las localidades mejores del estadio.

No adelantaré acontecimientos y espero que mi localidad no se vea afectada, pero contaros queridos lectores que miedo me da.

El Gerente del club, el Sr. Ardanaz, en rueda de prensa explicó que la instalación de los nuevos asientos comenzarán desde el centro del campo. Desde ahí se irán colocando las butacas con 0,50m. de espacio entre ellas y cada 18 butacas irá un pasillo. La idea es hacerlo de tal manera que se puedan mantener los compañeros que tenemos de localidad con el fin de respetar las relaciones que hayamos podido generar al cabo de los años tras compartir años y años las mismas localidades o zona del estadio. Bajo este prisma el problema lo van a tener los abonados cuya localidad está en los extremos laterales de la grada, pero a todas luces la medida me parece acertada.

En grada de Preferencia las personas que pierdan con las obras su localidad podrán escoger un sitio libre en grada lateral, graderío sur o tribuna de Gol y en caso de que no acepten, se les realojará en tribuna preferencia alta.

En tribuna preferencia, lo que podríamos denominar el segundo anillo del estadio, apenas habrá problemas ya que los socios afectados serán reubicados dentro de esta misma zona. Para liberar butacas se anularán los pases a jugadores y clubes convenidos que existen en esta zona y dichos pases serán reubicados en Preferencia alta.

Al parecer los socios afectados van a recibir una carta del club. Yo por ahora no he recibido nada… crucemos los dedos. Estaremos atentos.

Gorritxo.

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