HAY QUE RECUPERAR EL RESPETO HACIA OSASUNA


El pasado 25 de julio dediqué un artículo del blog a hablar de la figura de Fran Canal. En el citado artículo escribía un pequeño párrafo en el que llegaba a comentar como en el trabajo de nuestro polémico Director General, había asuntos referidos a la trayectoria deportiva y al saneamiento económico de la entidad, a los que había que otorgarle su mérito. Hoy quiero profundizar un poquito más en asuntos a los que el otro día no me referí pero que me parecen de vital importancia y necesario comentar. Un Director General es el máximo responsable, junto con la Junta Directiva, de los éxitos pero también de los fracasos y hay un apartado que quizás hasta ahora no lo había mencionado y considero que debo hablar sobre él.

En los tiempos del difunto D. Fermín Ezcurra, Osasuna era un equipo envidiado y respetado allá donde estuviera. Este respeto hacia nuestro club lo hemos visto caer a pasos agigantados hasta llegar a una situación en la que en los foros de debate y en la toma de decisiones del estamento futbolístico, el equipo de mis amores no solo no presenta ninguna simpatía, sino que es maltratado y vilipendiado. Creo que Fran Canal tiene una ardua tarea por delante para defender al osasunismo llegando a recobrar el respeto con el que siempre ha sido tratada nuestra entidad y que ahora brilla por su ausencia.

El año pasado hay varios datos que apuntan a que Osasuna está en el punto de mira de alguien que no nos traga y el club no es respetado ni tratado de la misma manera que otros clubes futbolísticos.

Quiero recordar algunos asuntos que claman al cielo y que algunos de ellos aun están coleando. Por ejemplo la Comisión Antiviolencia propuso sancionar a Osasuna por permitir a Indar Gorri la colocación de pancartas aludiendo a que carecían de los certificados oportunos que aseguraran que estaban elaboradas con materiales ignífugos, algo totalmente falso puesto que Osasuna ha hecho siempre cumplir la normativa vigente sobre el uso de este tipo de materiales y de hecho presentó al responsable de seguridad del estadio los correspondientes certificados que avalaban que los materiales utilizados en las pancartas estaban según normativa.

En otros estadios otras aficiones han empleado el mismo tipo de material, incluso elaboradas por el mismo proveedor y nadie les ha dicho nada. Solamente ha recibido un tirón injustificado de orejas el Club Atlético Osasuna. ¿Por qué?... Pues porque a Osasuna no se le respeta y se le está tratando muy mal, hasta tal punto que las notificaciones de la Comisión antiviolencia llegan a los oídos del club a través de los medios de comunicación y nadie se pone en contacto directo con los mandatarios rojillos.

El tema de la pancarta no hay por donde cogerlo puesto que tal y como digo reunía todos los permisos y estaba sujeta según a la normativa vigente. Entonces ¿por qué se hace? Pues con un claro objetivo: menospreciar a Osasuna, generar entorno a este una mala imagen y en definitiva no guardar hacia nuestro club ningún tipo de respeto.

El asunto no acaba aquí. Mientras el club rojillo es penalizado por asuntos que no tienen ningún sustento y justificación legal, Osasuna ha sido objeto de agresión sin que nada ni nadie haga y diga algo. Por ejemplo la temporada pasada tras el encuentro en los Pajaritos autobuses que trasladaban a aficionados rojillos fueron atacados con el lanzamiento de objetos contundentes y aquello solamente fue sancionado con 5.000 euros y así mismo en el encuentro frente al Zaragoza, algunos aficionados maños se dedicaron a insultar, a amenazar con cánticos de “os vamos a matar” y a realizar saludos fascistas sin que nadie pusiese freno a ello. ¿Mientras todo esto ocurre, mientras Osasuna no es tratado por los estamentos futbolísticos de forma igualitaria como otros clubes, dónde está Fran Canal?.

Es aquí donde debo pedirle y exigirle al Director General, como socio que soy, que en su puesto de máximo responsable de la entidad vele por los intereses de aquellos que le estamos pagando. Pero no, Osasuna no es defendido por nada ni por nadie y tenemos que soportar por ejemplo que antiviolencia nos sancione y proponga cerrar el Sadar por decir que la Junta facilitó a Indar Gorri entradas de cortesía en el Las Palmas-Osasuna para que estos fueran a pegarse con aficionados canarios, cuando de todos es sabido que como no podía ser de otra manera, el reparto de entradas por parte del club rojillo está sujeto a unos exhaustivos controles en el que cada persona que recibe una entrada está totalmente fichado y en el citado encuentro ninguna de las personas que recibió una entrada tenía prohibición alguna por parte de los estamentos policiales para recibir entradas. El caso es seguir haciendo daño a Osasuna y ensuciar la imagen del club. Y yo me sigo preguntando ¿quién nos defiende de estos atropellos? ¿Quién vela por los intereses y derechos de nuestro club?. Osasuna está siendo maltratado y desde luego no es respetado de forma digna.

¡Qué decir por ejemplo cuando Sporting y Oviedo fueron multados porque sus aficionados entraron a un entrenamiento con material pirotécnico con una multa de 10.000 euros y Osasuna fue multado por el mismo incidente con 100.000!. Si, lo han leído bien, con un 0 más.

Osasuna nada más y nada menos que ha recibido por parte de antiviolencia tres propuestas de cierre de su estadio en el último año, además de ser multado. En serio, ¿alguien que visiona los encuentros del Sadar puede decir que es un estadio violento y que aquí se está dando cobertura a bandas peligrosas y criminales?. El objetivo no obstante ya está conseguido: menospreciar a Osasuna, ensuciar su imagen y que en el resto de ciudades y estadios se nos reciba como algo que realmente no somos. Ante esto ¿qué hacemos para defender nuestros derechos?

Los datos y ejemplos son muchos y tendríamos para horas. Por ejemplo ahora recuerdo cuando en abril la comisión antiviolencia proponía otra sanción por "deficiencias detectadas en la gestión del Libro de Registro de Actividades de Seguidores, al que se refiere el artículo 9 de la Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte". En definitiva un suma y sigue cuando no hay razón alguna que justifique dichas sanciones ya que por ejemplo el citado registro Osasuna lo lleva a la perfección y lo puedo decir como socio de Osasuna y socio de una peña rojilla y anteriormente de otra.

En todos estos asuntos anteriormente descritos, echo en falta a nuestro director general. Creo que es la persona indicada y el máximo responsable para frenar este tipo de menosprecios al cual está sometido Osasuna. No digo que recibamos un trato de favor, pero si por lo menos que seamos tratados de manera justa.

De la misma manera creo que Fran Canal debe ser más contundente con temas como por ejemplo el caso “Álvaro Fernández”, el cual acusó a Osasuna de falsificar su firma en su contrato, asunto que se ha demostrado que es mentira. Ahora la entidad rojilla está en su derecho de reclamar la cláusula que tenía firmada y todo está en manos de la FIFA. Es aquí donde nuestro Director General debe ser firme y contundente y velar por exigir el cumplimiento de aquello que es justo para los intereses rojillos, que no son otros más que el cobro de 10 millones, que era la cláusula de rescisión que tenía el jugador en caso de pasar a la primera plantilla, o por lo menos 3, que era lo que tenía como jugador del Promesas. Desde luego si los intereses del jugador o del Mónaco, se interponen a los de Osasuna, será una falta de ética y respeto a nuestro club por el que tendrá que luchar Fran Canal como máximo responsable de la entidad.

Así pues entiendo que en el haber de Fran Canal está el haber trabajado por un ascenso y por mermar las deudas de Osasuna, pero en su debe está el defender a ultranza a la entidad rojilla recuperando el respeto que jamás debía haber perdido el club dejando de ser maltratado y menospreciado por los estamentos futbolísticos.
Gorritxo.

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