LO PEOR EL RESULTADO


Está claro que lo peor que se vio ayer en la Romareda fue el marcador porque tras los méritos de uno y de otro podemos afirmar que Osasuna no ganó un punto, sino que perdió dos.

La paciencia rojilla estaba a punto de resquebrajarse. Todos nos aferramos a aquello de que esto no ha hecho más que empezar y que el proyecto es nuevo y hay que tener paciencia… pero el futbol vive de los resultados y de lo que se ve domingo tras domingo y por ello, lo visto en el estrenado césped maño, invita a recobrar una ilusión que empezaba a estar en horas bajas y a volver a recuperar la esperanza perdida tras este inicio liguero.

Estábamos acostumbrados en lo que llevamos de temporada a ver al equipo bien en el Sadar pero horrible en el rol de visitante. Ayer sin embargo, el equipo gustó y cuajó un buen encuentro.

Osasuna jugó bien y supo sobreponerse a la complicada situación que supuso errar un penalti, encajar un gol y lesionarse Íñigo. La segunda parte rojilla fue genial, mostrándose como un equipo valiente, que presionó al rival en su campo y que fue hacia la puerta contraria convencido de rascar algo positivo. Con un poco de suerte, hubiésemos arruinado las fiestas de la Pilarica a más de uno y es que en los minutos finales Rubén estuvo a punto de sentenciar el envite a nuestro favor.

Un acierto el sentar a David en el banquillo y apostar por Brandon de delantero. Hasta la fecha yo estaba preocupado porque no dábamos con un referente en ataque capaz de finalizar las jugadas. Igual lo hemos encontrado. Los tatoos de Thomas volvieron loco a más de uno.

Otro jugador que desde que se ha descolgado de la titularidad lo está haciendo genial es Torres. El de Arre el rato que sale está demostrando partido a partido la calidad que por desgracia no ha demostrado en los primeros encuentros ligueros en los que si partía en el “once” inicial.

Perea sorprendió de inicio en el equipo titular. Quizás no estuvo del todo fino, pero es cuestión de darle partidos para que poco a poco vaya curtiéndose el canterano.

En defensa Unai es un seguro garantizado. Está una vez más haciendo una temporada genial. El irregular Aridane ayer le tocó la mejor de sus caras y estuvo serio en defensa. Clerc por su parte, que empezó muy mal la temporada, poco a poco se va asentando en el equipo.

Por delante de la defensa un día más Oier estuvo inconmensurable y ya suma varios partidos haciéndolo realmente bien, algo que no puedo decir de Íñigo, al que últimamente le observo más flojillo.

En el capítulo de quejas yo al menos las tengo en la portería. Está claro que el cancerbero rojillo de futuro es Juan Pérez. No entiendo porque no se cuenta con él y no se le dan oportunidades para seguir creciendo y asentándose en el equipo. Solo podría entenderlo si tuviésemos un portero mucho mejor que él, pero sinceramente, Rubén es mediocre y al menos a mi pocas razones me aporta para entender su indiscutible titularidad.

Me quedo con las sensaciones positivas. Lo malo que solo se ha sumado un punto y la clasificación empieza a ser de vértigo: el Málaga nos saca 10 puntos, el Granada 8 y Las Palmas, Alcorcón y Depor 6 puntos cada uno. De nada sirve la buena imagen dada en Zaragoza si el sábado no somos capaces de sumar los tres puntos frente al Córdoba de De las Cuevas, equipo el cual aun no sabe esta temporada lo que es puntuar lejos del nuevo Arcángel.

De cara al sábado confío en el regreso de Villar al cual lo hecho mucho en falta y ayer me alegré mucho de la vuelta de Mérida, el cual es un futbolista que tal y como lo demostró ayer, tiene mucho futbol en sus botas y es una pieza importante para el equipo. El jugador es clave en ese futbol de creación, aunque me queda la duda de si se puede complementar con Íñigo o se van a molestar ambos en la misma posición.

Gorritxo

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